Tenemos más de 20 años de experiencia y la pericia técnica para ofrecer una cadena de frío certificada desde el origen en Bogotá, Medellín y Quito y para proporcionar a los clientes una solución personalizada para cualquier modalidad logística de negocio del sector floricultor.

A finales de los 90s, trabajando por más de 30 años en la logística de carga aérea, fuera de Colombia y hacia el mercado mundial, descubrimos de la manera dura- asumiendo reclamaciones- sobre la fragilidad de la cadena de frío, sus causas fundamentales y las soluciones de vanguardia.

Encontramos y probamos la tecnología de Vacuum Cooling que ya se estaba aplicando en ese momento (en flores) Guernsey – UK y en AMS – NL y los clientes comprobaron su valor. Como operadores de aerolínea en ese tiempo, contratamos el primer servicio de enfriamiento al vacío en AMS para flores frescas cortadas en Colombia y con destino a Rusia, Reino Unido y la Unión Europea.

Posteriormente, a principios del año 2000, se notó una clara tendencia negativa en el mercado estadounidense: la base de consumidores había reducido sus niveles de preferencia(como regalo en eventos de amor)en alrededor del 25% desde 1990.

Los investigadores de postcosecha más reconocidos del mundo se reunieron entonces en Florida (VII Simposio de fisiología de postcosecha) y culparon la situación como el resultado de una cadena de frío defectuosa, desde los cultivos hasta Miami, que era el destino inicial de casi todas las importaciones de flores hacia los EE.UU., y enfatizaron que LA TEMPERATURA BAJA ERA MÁS IMPORTANTE QUE LA VELOCIDAD DEL VIAJE, para tener una vida útil más larga y una mayor satisfacción de los consumidores.

Finalmente, también examinaron cifras reales, justo para el día de la Madre, y como científicos predijeron y probaron, que la calidad de las flores y su tiempo restante de vida en florero era la más pobre del año (similar situación a la que se presentaba en San Valentín).

El círculo vicioso fue identificado: en aquellos días de alto consumo (entre 25 y 30 veces el promedio diario) los consumidores comprarían productos de calidad inferior a precios mas altos. El consumidor típico de EE.UU. solo acostumbra comprar en fiestas y a lo largo de los años con esa experiencia recurrente, desarrolló la percepción de un bajo valor (vida en florero muy corta vs precio alto) por lo cual nunca adoptó la cultura de compra regular para su propio uso (everyday) como si la tienen los europeos.

Determinamos que para satisfacer ambas necesidades (mayor valor para los clientes y menor costo) era necesario desarrollar una cadena de frío todo el año y especialmente en temporadas de fiestas, cuando hay que cambiar el paradigma.

Eso se podría dar a partir de una logística perfeccionada a nivel aéreo o marítimo, que a su vez, evitara daños ocasionados por etileno, botrytis y deshidratación.

Establecimos nuestra primera operación en 2001 en la terminal de carga de Bogotá y desde entonces hemos procesado, por más de 10 años, vuelos completos al Reino Unido a través de MartinAir y a AMS a través de KLM, y también a muchos importadores de flores y hierbas aromáticas, a través de todas las aerolíneas y para la mayoría de países a nivel mundial.

Hemos desarrollado e implementado un protocolo exitoso para todos los riesgos que se han mencionado en todo tipo de flores (rosas, hortensias, claveles, crisantemos, alstroemerias, entre otras) que deben llegar a destinos remotos, tanto en transporte aéreo como marítimo.

No solo la consistencia en calidad sino también la reducción de costos son temas que logramos satisfacer tanto hacia Europa y EE.UU. y aseguramos de que los protocolos estén debidamente cumplidos.